Pues eso, que el sábado nos pasamos un buen rato tratando de fotografiar a este grupo de musiqueros entre sombras, soles y flashes que funcionan cuando quieren.
Te echamos de menos en la sesión post fotográfica del Niño del Pepico del Tío Ginés.
Aún así, a eso de las seis me batí en retirada ante la perspectiva que tomaba la cosa. Sobre todo porque lo mío son los GT's. El Brugal me irrita bastante el colon.