Hay que reconocer que eso de nacer rey no era mala cosa... ¡Vaya con el adosado que se construyó!
¿Cuanto pagaría de hipoteca?

Aparte de que el punto de vista para la fotografía es el mejor posible, la decisión de centrar el palacio creo que es la correcta pues se crea una muy fuerte línea de fuga con la estatua dorada, el palacio y el paseo ajardinado del fondo. Lo único que se me ocurre decir, además, es:
¡Viva la República!
